Allan Poe no escapaba de los sentimientos básicos del ser humano, era como tú o como yo en ese aspecto, y nos hace entrega de algunos consejos sobre el amar dentro de su poesía, no hablando sobre el amor carnal al que muchos fijan como meta sino a ese amor, ese sentimiento que trasciende mas allá de esa lejana y terrena sensación de placer, ese amor que va más allá del cuerpo, ese amor que podemos alcanzar en el que damos un paso a lo eterno, a lo hermoso que en realidad puede llegar a ser, tan lejano de la concepción que hoy en día podemos llegar a interpretar como amor...Poe nos hace la invitación a mostrar todo aquello que tal vez no nos agrada mostrar hacia los demás, pero que será necesario en el concepto de amar verdaderamente, tal vez en el concepto más básico y/o antiguo, ser felíz, amar no solo lo terreno de otra persona y de uno mismo, dejar de ser egoísta, amar el ser y el espíritu propio y de los otros...esto se titula "¿Deseas qué te amen?"
¿Deseas qué te amen?
¿Deseas que te amen?
Nunca pierdas, entonces,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser,
y aquello que simulas, jamás serás.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el Amor... un sencillo deber.



